Sitio para compartir opiniones de libros, películas, rutas, rutinas, reflexiones...
martes, 21 de junio de 2011
CITA 25
Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros luchan un año y son
mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero están los
que luchan toda la vida, y esos son los imprescindibles. (Bertolt Brecht)
miércoles, 15 de junio de 2011
CITA 24
Ya he desistido de mi idea de cambiar el mundo, ahora a lo máximo que aspiro es que el mundo no me cambie a mi.
CITA 21
Somos utopistas, tanto que llegamos a creer que la revolución debe y
puede garantizar a todos: alojamiento, vestido y pan. (Piotr Kropotkin)
jueves, 2 de junio de 2011
BELCHITE
A través de un paisaje recio del
profundo Aragón, por la carretera que va de Teruel a Zaragoza, por
Utrillas y Hoz de la Vieja, llegué al antiguo pueblo de Belchite, que
conserva intactas todavía las ruinas de la Guerra Civil. Los espectros
de las iglesias bombardeadas y las calles cegadas por los escombros han
quedado como testimonio de aquel encarnizado horror. En este viaje tuve
que hablar de literatura a alumnos de secundaria entre la algarabía de
unas aulas de instituto llenas de adolescentes cuyas hormonas se
hallaban disueltas en el aire de una primavera explosiva. Probablemente
todos ignoraban la tragedia que sufrieron sus antepasados sobre aquella
tierra adusta. Yo mismo, en lugar de hablarles de héroes de ficción,
pude haberles contado una historia real. Belchite fue tomado por los dos
bandos de la Guerra Civil, ganado y perdido tabique a tabique con la
bayoneta desnuda. Poco antes de iniciarse la última batalla, unos padres
mandaron a su hija, una niña llamada Ángeles, que fuera a decirles a
sus tíos que estaban entrando en el pueblo los nacionales, pero cuando
llegó a casa de sus tíos, los nacionales ya los habían fusilado, a ellos
y a otros parientes. La niña volvió a su casa y se encontró con que sus
padres también habían sido asesinados. Viéndose sola con toda su
familia exterminada comenzó a correr bajo el fuego, dejó el pueblo
atrás, atravesó la llanura, se perdió por los montes y no cesó de
caminar junto a los bruñidos raíles del tren hasta llegar a Barcelona.
Años después esta adolescente se casó con un anarquista catalán
represaliado, que se llamaba Josep Serrat; la pareja vivió en el Poble
Sec entre gente vencida y allí les nació un niño, que con el tiempo
sería un insigne artista muy famoso. Joan Manuel Serrat acaba de crear
unas canciones sobre versos de Miguel Hernández, otro ser inocente,
muerto en una cárcel franquista, aplastado por el fanatismo de un tiempo
atroz. Pude haberles contado a aquellos alumnos de literatura que sobre
las ruinas descarnadas del viejo Belchite la primavera estaba
depositando algunas flores sencillas, del mismo modo que han germinado
en la voz de Serrat muchas palabras de amor desde el terror de aquella
niña que huyó de la sangre y llegó al mar a través de una tierra muy
dura.
(Manuel Vicent, en El País del Domingo 21 de Marzo de 2010)
(Manuel Vicent, en El País del Domingo 21 de Marzo de 2010)
Etiquetas:
RUTAS DE LA MEMORIA
miércoles, 18 de mayo de 2011
ZARAGOZA, CIUDAD SITIADA
Hemos podido ver en varias ocasiones en Aragón TV el documental
“Zaragoza Ciudad Sitiada”.
El documental se divide en dos partes, una para cada Sitio. El primer Sitio fue una resistencia mas espontánea y popular y quizá mas heroica, sin embargo, el segundo fue mas militar y mucho mas dramático. A este segundo Sitio vino lo mas granado del ejercito imperial napoleónico y el propio Napoleón supervisó las operaciones y puso al frente a su hombre de confianza, el mariscal Lannes.
El coronel Palafox dirigió la resistencia, la estrategia era resistir o morir. Para unos un héroe, para otros un loco, a la propuesta de: "Paz y capitulación", Palafox respondió: "Guerra y cuchillo". Nunca se había encontrado el mejor ejercito del mundo una resistencia así. Había una ley no escrita que cuando un ejercito rompía el cerco, la ciudad capitulaba. No fue así en Zaragoza. Cada calle, cada casa, cada cuarto tenía que ser tomado ante un pueblo que estaba defendiendo sus propias posesiones.
Tras meses de asedio, tifus, hambre, muerte; los franceses consiguieron tomar Zaragoza. El mariscal Lannes mostró su admiración: "El no encontrar un ejercito al que derrotar sino un pueblo luchando hasta la extenuación merece todo mi respeto". A pesar de ello muchos zaragozanos se negaron a reconocer a José I, hermano de napoleón por lo que fueron echos presos y enviados a cárceles francesas, la mayoría morirían en el viaje.
Mi conclusión sobre el reportaje refuerza la teoría de que los aragoneses somos muy "paradicos" pero cuando nos tocan mucho las "narices", somos capaces de cualquier cosa. Es evidente que las ideas de la revolución que traían los franceses eran mejores que el absolutismo que había en España pero por la fuerza no podían imponerlas.El documental está coproducido por la televisión autonómica y la Fundación Zaragoza 2008 en el marco de los actos conmemorativos del Bicentenario de los Sitios. La pieza ha tenido numerosas localizaciones aragonesas: Belchite, Alquézar, Alagón, Sobradiel o la propia Zaragoza capital.
Madrid, Aranjuez, Toledo, Bayona y París también han sido escenarios de ‘Zaragoza, ciudad sitiada’, que va relatando los dos asedios de las tropas napoleónicas -entre junio de 1808 y febrero de 1809- y pone rostro humano a la tragedia.
El documental se divide en dos partes, una para cada Sitio. El primer Sitio fue una resistencia mas espontánea y popular y quizá mas heroica, sin embargo, el segundo fue mas militar y mucho mas dramático. A este segundo Sitio vino lo mas granado del ejercito imperial napoleónico y el propio Napoleón supervisó las operaciones y puso al frente a su hombre de confianza, el mariscal Lannes.
El coronel Palafox dirigió la resistencia, la estrategia era resistir o morir. Para unos un héroe, para otros un loco, a la propuesta de: "Paz y capitulación", Palafox respondió: "Guerra y cuchillo". Nunca se había encontrado el mejor ejercito del mundo una resistencia así. Había una ley no escrita que cuando un ejercito rompía el cerco, la ciudad capitulaba. No fue así en Zaragoza. Cada calle, cada casa, cada cuarto tenía que ser tomado ante un pueblo que estaba defendiendo sus propias posesiones.
Tras meses de asedio, tifus, hambre, muerte; los franceses consiguieron tomar Zaragoza. El mariscal Lannes mostró su admiración: "El no encontrar un ejercito al que derrotar sino un pueblo luchando hasta la extenuación merece todo mi respeto". A pesar de ello muchos zaragozanos se negaron a reconocer a José I, hermano de napoleón por lo que fueron echos presos y enviados a cárceles francesas, la mayoría morirían en el viaje.
Mi conclusión sobre el reportaje refuerza la teoría de que los aragoneses somos muy "paradicos" pero cuando nos tocan mucho las "narices", somos capaces de cualquier cosa. Es evidente que las ideas de la revolución que traían los franceses eran mejores que el absolutismo que había en España pero por la fuerza no podían imponerlas.El documental está coproducido por la televisión autonómica y la Fundación Zaragoza 2008 en el marco de los actos conmemorativos del Bicentenario de los Sitios. La pieza ha tenido numerosas localizaciones aragonesas: Belchite, Alquézar, Alagón, Sobradiel o la propia Zaragoza capital.
Madrid, Aranjuez, Toledo, Bayona y París también han sido escenarios de ‘Zaragoza, ciudad sitiada’, que va relatando los dos asedios de las tropas napoleónicas -entre junio de 1808 y febrero de 1809- y pone rostro humano a la tragedia.
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